Realizado por Andrés Savchynets e Irene Rodríguez
La Evangelización fue encomendada a Fray Bernardo Boyl y sus frailes, que predicaron la fe como en otro tiempo hicieron los apóstoles, y mostraron hacia los indios la benevolencia que merecían como súbditos libres de los monarcas.

En su segundo viaje, además de la Evangelización, Colón debía crear establecimientos permanentes para que, desde ellos, pudiera efectuarse el comercio, pero, ante la escasez de oro, Colón tomó 500 prisioneros y los envió a la Península para que los vendiesen como esclavos.La reina Isabel le mandó llamar y, en su ausencia, Bartolomé Colón maltrató a los indios, obligándoles a trabajar contra su voluntad en la búsqueda del oro y, a su regreso a Santo Domingo, el almirante encontró la isla en un estado de verdadera guerra civil, y pidió a los reyes que enviasen un juez para restablecer el orden y la justicia, pero la Evangelización de los indios ya no figuraba en sus proyectos.

Francisco de Bobadilla, ante lo que vio en el puerto de Santo Domingo, horcas de las que colgaban algunos de los ajusticiados detuvo a Colón y le mandó a España.Fernando e Isabel ordenaron su libertad retirando todos los cargos contra él.